Viento afrutado
que dibujas Rosas en las esquinas de tranquilidad,
sopla lento en tu tierno vagar.
Ventilador de olas torcaces
que escudriña el aire entre las esquirlas de coral,
sopla suave en tu plácido parpadear.
Huracán de razones
que escribe crepitando entre las sonrojadas nubes,
sopla amable en tu cariñoso palpar.
Sopla entre las caricias de balcones,
andares de ojos azules
y sentires de Rosa en tu ojal.
Adivín Serafín
No se pueden pagar estos versos. Gracias, gracias, gracias
A Adivín Serafín
Por el norte camina
con paso lento,
un adivino dichoso
de gran talento.
Presta su casa
a quién el corazón le roba.
Le colma de dichas
en palabras preciosas.
Serafín llaman
a este adivino,
que lee en las almas
el destino.
No hay palabras bastantes
para agradecerte tanto...
El amor que regalas desde tu diario
de palabras incontinente,
con música de fondo
de tu Cantábrico.
Rosa M.