
Naufragué en la isla de tu cuerpo . Te recorrí de Norte a Sur, de Este a Oeste. Coroné montañas, me bañé en el lago de tus ojos, bebí el néctar y el veneno de tus labios...Y ahora que ya no se vivir sin ti, levantas anclas y me dejas nadando en medio de la nada.
Rosa M.
La propuesta es de Fernando Martínez. No olvidéis visitar su magnífico blog.